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SATURDAY NIGTH FEVER

Por  Cristina Vela
Responsable Empresas / MOVILIZAR personas y organizaciones hacia la transformación

A las 19 horas empezó la fiebre del sábado noche,  284 personas de todo el mundo estábamos conectadas con  Nueva York para escuchar a Frederic Laloux. Además de los neoyorkinos que acudieron a la conferencia, personas desde África, América del Sur, Europa… dedicamos dos horas a escuchar a Frederic  hablar de la necesidad de reinventar las organizaciones, de la cultura del “dar” como nueva filosofía .

Frederic Laloux ha dado respuesta a una inquietud personal. ¿Qué otros modelos organizativos existen además del modelo actual de predicción y control? ¿Qué se puede hacer para que las empresas recojan a la persona en toda su capacidad? ¿Es posible que los profesionales tengan autoridad, poder, responsabilidad y compromiso sobre su trabajo y al mismo tiempo convivan y colaboren en su empresa?  Yo siento que soy algo más de lo que soy capaz de hacer, de mis relaciones profesionales, más incluso que mi conocimiento y experiencia. Siento que hay una parte profunda de mí que aspira a tener espacio. Una parte más trascendente. Y dado que las diferencias entre el espacio y el tiempo personal y profesional son más liquidas, quiero poder “Ser” en todas las áreas de mi vida y no sólo en la intimidad.

Creo que este sentir es cada vez más extenso. Frederic habla del alma, del Ser de las personas con espacio y lugar en cada organización. Del propósito de cada uno y del propósito del equipo como la guía para la toma de decisiones

Si como dice Frederic Ladoux la cultura organizacional esta unida al desarrollo humano, lo humano también ha cambiado. Hace sólo 20 años era impensable una vida donde lo profesional y lo personal tuviera unas fronteras tan líquidas,  impensable espacios abiertos para trabajar dónde los directores comparten espacio, impensable el nivel de transparencia de algunas organizaciones,  impensable unir trabajo en remoto con trabajo presencial, impensables reuniones vía internet o llamadas sin coste con la facilidad de hoy, impensable tener voz y presencia a través de las redes sociales, impensable que las empresas cuidaran físicamente a sus empleados a través de fruta gratuita, meditación  o mindfulness en sus oficinas.

Siento que poco a poco la persona va creando su espacio dentro de lo que parece impersonal y funcional:  la organización.

Me emociona leer “Reinventar las organizaciones”. Admiro la valentía de su autor y su capacidad para desde una idea de organización sin ego, con alma y Ser, crear un nuevo modelo y apoyarlo con casos y procesos concretos

Quiero facilitar que las organizaciones contemplen y se nutran del alma de las personas o de aquello que nos hace divinos. Organizaciones dónde cada uno sepamos quienes somos, cómo aportamos valor, dónde las relaciones sean honestas y constructivas, dónde el pensamiento paradójico una lo tuyo y lo mío para hacer algo mejor, dónde el propósito y el impacto guíen y eleven las decisiones, donde aprendamos de los valores de nuestros compañeros, y dónde miremos más allá de lo conocido y elevemos la mirada y nuestros corazones al  responder ¿para qué hacemos lo que hacemos?

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