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Otra manera de conversar para lograr otra manera de crear

 

¿Qué es el Coaching con Design Thinking?

El Coaching con Design Thinking (CHDT) presenta una nueva manera de hacer coaching guiada por el pensamiento de diseño: una metodología que se caracteriza por poner a la persona en el centro del proceso para acompañarla durante un recorrido cuyos principales motores son la creatividad y la capacidad de adaptación ante la incertidumbre. Se trata de un nuevo modelo para explorar las posibilidades que tenemos a nuestro alcance e idear nuevos caminos que nos conduzcan a objetivos factibles y resultados fructíferos.

 

¿Cómo surge el Design Thinking?

El design thinking nació como una metodología que permitía a diseñadores y arquitectos dar respuesta a los desafíos complejos que presentaban sus procesos de creación. Aunque el debate sobre nuevas metodologías de diseño que dio lugar al design thinking encuentra su origen en los años 60, fue David Kelley quien bautizó esta nueva metodología (o este nuevo modo de pensar) como design thinking en el seno de la d.school que fundó en la Universidad de Standford en 2004.

El design thinking invitaba al diseñador a combinar la lógica con la intuición para fomentar la creatividad como medio para la resolución de problemas, integrando al consumidor en las fases de desarrollo del producto. De este modo, el proceso de creación se convertía en una forma de diseño participativo donde tanto ingenieros y diseñadores como usuarios iban elaborando el producto final. A medida que esta metodología fue evolucionando, comenzó a adoptar un enfoque cada vez más humanista, haciendo de las emociones y la experiencia del usuario el eje principal del proceso.

 

¿Y el Coaching con Design Thinking?

Por tanto, el design thinking es una metodología que se puede aplicar a cualquier situación que requiera encontrar una solución mediante un enfoque creativo. Y, si nos paramos a pensar, ¿existe algún problema que no se pueda abordar mediante un enfoque creativo?

Ese es el motivo por el que se nos ocurrió combinar el Coaching con el Design Thinking: para convertir la tradicional conversación entre coach y cliente en un proceso en el que ambos diseñan e idean soluciones de forma conjunta y en el que la escucha por parte del coach cobra una nueva dimensión.

 

Alumnas del curso de Coaching con Design Thinking durante una sesión de Coaching

 

Otra manera de conversar para lograr otra manera de crear

 

Son tres los elementos que conforman el marco de trabajo del coaching con design thinking y que le aportan un valor añadido:

 

 

  • Acompañamiento: el primer paso para desarrollar una dinámica de Doaching con Design Thinking es empatizar con el cliente mediante un proceso interactivo a fin de poder guiarle progresivamente en la creación de soluciones para el desafío que quiere superar. La empatía es el valor fundamental de este acompañamiento, pues asienta los cimientos de cualquier relación, y es precisamente lo que diferencia al CHDT de otras modalidades de Coaching.

 

 

Por tanto, el acompañamiento sustituye a la tradicional conversación basada en el intercambio de preguntas y respuestas de las sesiones de coaching. De esta forma, el coach puede entender de manera más clara cuáles son las emociones e incertidumbres que rodean a la persona y ayudarla a definir mejor sus objetivos.

 

 

  • Marco visual y un enfoque práctico: el design thinking se apoya en el diseño para generar nuevos procesos creativos. El pensamiento visual valida la percepción que tenemos de lo que nos rodea como medio para generar aprendizaje, ya que esta percepción es la base sobre la que construimos nuestro pensamiento. El pensamiento de diseño parte de la máxima de combinar razón y percepción como dos maneras de procesar la información que convergen para ayudarnos a alcanzar conclusiones.

 

 

De este modo, podemos emplear el dibujo para dar forma a ideas abstractas, poniéndolas sobre el papel con el objetivo de organizar la información de manera más clara. Cualquier historia se puede esquematizar y dibujar, y un resumen gráfico nos permite comprender mejor la situación a la que nos enfrentamos y los factores que la rodean. A su vez, esto nos ayuda a definir de manera más precisa los objetivos para poder crear un plan de acción. La expresión visual nos permite matizar y desarrollar ideas, hacerlas tangibles, conectarlas y compartirlas con otros más fácilmente.

 

 

  • Idear soluciones: este enfoque visual ofrece otra manera de generar pensamientos e ideas, es decir, soluciones para el cliente. Mediante el acompañamiento y el enfoque visual, el CHDT explora el pensamiento abductivo, que conduce a un abanico de soluciones por explorar, o soluciones entre las que escoger, dando pie a un proceso de inspiración y creación.

 

 

Por tanto, no se idea una única solución, sino que tanto el coach como el cliente desarrollan varias soluciones aplicables a una problemática al tiempo que trabajan la gestión de la incertidumbre y el fracaso. Hacer ver a la persona que hay decenas de formas de sortear un obstáculo introduce el elemento creativo que caracteriza a este tipo de procesos, lo cual también contribuye a que la persona desarrolle su capacidad de toma de decisiones.

 

Las cinco fases del design thinking

 

Diseño de Jon Elejabeitia, de su libro “Coaching con Design Thinking”

 

El coaching con design thinking, como se ha explicado anteriormente, se basa en un proceso de acompañamiento al cliente que le permite crear un conjunto de soluciones para lograr sus objetivos. Este proceso se compone de 5 fases que hacen factible el recorrido y la consecución del objetivo final.

 

1. Empatizar: para iniciar el proceso, el coach debe entender, mediante una conversación en la que el cliente participa de forma interactiva, cuáles son las preocupaciones de este, sus barreras emocionales y qué le separa de conseguir sus objetivos. De este modo, el coach puede comprender cuáles son sus necesidades y prioridades.

2. Definir: una vez que el coach y el cliente conocen el punto de partida, pueden pasar a definir el desafío que se quiere superar y concretar un objetivo que sea factible, medible y acotado en el tiempo. Esta parte es esencial para que el proceso pueda llegar a buen puerto.

3. Idear: en esta fase, el coach guía al cliente para que sea él mismo quien cree distintas soluciones para un único desafío, sin importar lo prudentes o lo atrevidas que sean. De esta manera, se da pie a un proceso creativo en el que se construyen varias vías para llegar a un mismo destino.

4. Prototipar: una vez que se haya desarrollado un banco de ideas lo suficientemente rico, llega el momento de elegir aquellas que resulten más viables y darles forma. Así, se define un plan de acción con una jerarquía de opciones que pueden ayudar al cliente a conseguir su objetivo.

5. Testar: se evalúa cada una de las opciones que se han escogido a medida que se vayan poniendo en práctica hasta dar con la que logre los resultados deseados. El activo más importante de la evaluación es siempre la generación de aprendizaje mediante la experiencia, lo cual permite al cliente mejorar los planes de acción a medida que se vaya avanzando.

 

 

¿Quién utiliza el design thinking?

El coaching con design thinking beneficia y ayuda a personas con todo tipo de perfiles y necesidades. Al fin y al cabo, las herramientas que ofrece esta metodología traen consigo una nueva forma de crear soluciones, procesos de trabajo, métodos de gestión y formas de interacción con clientes y compañeros de trabajo.

 

Muchas de las personas que buscan las técnicas que ofrece el CHDT son directivos con experiencia que necesitan renovar su forma de hacer las cosas para lograr sus objetivos en un entorno empresarial en constante cambio. Asimismo, las personas que trabajan en recursos humanos y que quieren encontrar otra manera de gestionar el talento y la consecución de los objetivos de su equipo también se pueden beneficiar de las herramientas y los procesos de este enfoque. Por otra parte, el CHDT puede resultar extremadamente útil a quienes están a cargo de un equipo y lideran proyectos, pues deben ser capaces de combinar las habilidades y la motivación de sus compañeros para lograr buenos resultados.

 

Más allá de eso, el CHDT está diseñado para cualquier persona que quiera lograr la mejor versión de sí mismo tanto en sus proyectos profesionales como en los personales. Esta modalidad de coaching no solo trae consigo una nueva manera de crear y buscar soluciones para el ámbito profesional, sino que, además, ofrece un recorrido de reflexión y transformación que conlleva un cambio interno y un nuevo modelo de pensamiento, aportando una serie de herramientas que nos permiten gestionarnos a nosotros mismos y afrontar cualquier desafío que nos pueda traer nuestra esfera personal.

 

Alumnas del curso de Coaching con Desing Thinking

 

Máster de Coaching con Design Thinking

En nuestra escuela, ofrecemos tanto el acompañamiento de esta metodología como cursos de formación dirigidos a aquellas personas que quieran aplicar el CHDT en su entorno de trabajo y dar este tipo de asesoramiento a los miembros de su equipo. Incluso puede que, después de conocer en profundidad el CHDT, quieras especializarte en compartir con otros lo que has aprendido.

 

Nuestro Máster en Coaching con Design Thinking es un programa de formación intensivo que ha sido diseñado para convertirte en un coach experto y certificado por la International Coach Federation. Nuestra metodología propia te brindará herramientas únicas de design thinking para que puedas liderar cualquier proceso y ejercer como coach. Si quieres experimentar un cambio propio y trasladarlo a tu equipo y a tu entorno, consulta más información aquí. En un mundo de incertidumbre e inmediatez, equípate con la mejor formación para navegar con buen rumbo.

 

 

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